
Cargá radiografías, fotografías de evolución, recetas y documentos clínicos en distintos formatos.
Mantené un archivo radiográfico completo que te permita evaluar avances, respaldar diagnósticos y hacer un seguimiento preciso de cada plan de tratamiento. Un respaldo clave a la hora de justificar prácticas ante obras sociales o responder cualquier requerimiento.
Olvidate de buscar placas en sobres o documentos en archivadores. Accedé a todos los archivos desde la historia clínica digital con filtros por fecha y usuario, ahorrando tiempo y evitando pérdidas de información dentro del equipo. Aunque atiendan varios profesionales en el consultorio, todos encuentran lo que necesitan en segundos.